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Cinco errores que cometemos al lavarnos los dientes

Además del cepillado común, el hilo dental y los colutorios también deben formar parte de la rutina de higiene bucodental. Cepillar los dientes al menos una vez al día forma parte de la rutina de higiene bucodental de todos nuestros pacientes, ¿verdad?.

¿Cuáles son los errores más frecuentes durante el cepillado?

1. Apretar muy fuerte el cepillo contra los dientes.


Esta es una de las manías más extendidas durante el cepillado. Frotar con fuerza no nos va a dejar los dientes más limpios. Lo único que vamos a conseguir es desgastar el cuello dental, lo que conllevará la pérdida gradual del esmalte y la posible aparición de caries o grietas, la recesión de las encías y aparición de sensibilidad.


No, no estás entrenando, no es cuestión de fuerza.

2. Frotar en horizontal durante el 80% del lavado.


Inconscientemente, la mayoría tendemos al cepillado horizontal, consiguiendo que la suciedad no se vaya por completo. Por eso, lo más recomendable, es cepillar con suavidad desde el eje del diente hacia fuera para eliminar todos los restos y evitar daños en las encías.

3. Usar palillos de cocina como herramienta dental.


El hilo y los cepillos interdentales cumplen una función esencial que hay que repetir a diario con cada lavado y no daña la boca. No así cualquier otro objeto que podamos usar para urgar y extraer los restos que puedan quedar tras una comida.


Esto ya no se lleva.

4. Un enjuague con colutorio es suficiente.


No, no lo es, son muchos los que, por la falta de tiempo, creen que este enjuague cumple la función del cepillado. Para conseguir una buena higiene bucodental hay que cepillar los dientes, pasar el hilo y, después, enjuagar con el colutorio que más nos convenga: para fortalecer el esmalte (en caso de los más jóvenes), para la sensibilidad dental o para evitar el sangrado de las encías. ¡Y no siempre es necesario!

5. Un minuto y ¡listos!


El tiempo estimado de cepillado es, de entre dos y tres minutos en cada lavado, haciéndolo al menos una vez al día y sin saltarse nunca el cepillado nocturno (momento en el que debido a la inactividad es más fácil que los restos de comida provocan caries). Aunque como siempre, os recomendamos el cepillado tras cada comida.

No vayas tan rápido
No, hasta en esto un minuto es poco.

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Miércoles, 26 Julio 2017 10:46

Entrevista en Cope Espuña - Medicina Estética

El pasado día 13 de Julio, nuestro médico estético, el Dr. Jose Barbosa concedió una entrevista en la radio. En ella estuvo aclarando algunas dudas y mitos sobre las medicina estética. Podéis escucharla aquí.

locutor

 

Audio de la entrevista

 

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Jueves, 23 Julio 2015 09:17

La sequedad de boca

La presencia de saliva en la boca es muy importante ya que gracias a ella se mantienen humedos los tejidos orales, facilitando el habla, la masticación, la deglución, etc. La saliva también tiene una función de limpieza en la boca y de regulación de las bacterias, por lo que un nivel inadecuado de saliva puede dar lugar a un desequilibrio de microorganismos que puede dar paso a la aparición de caries, enfermedades en las encias, halitosis (mal aliento), entre otras. Así algó que en un principio podría parecer un problema menor, puede acarrear, si se prolonga en el tiempo serios problemas y molestias.

La xerostomía o sequedad de boca, se manifiesta en uno de cada cinco adultos, lo que equivale al 20% de la población entre 18 y 30 años, y aun 40% de los mayores de 50 y puede llegar a un 90% en pacientes hospitalizados. Esta relación con la edad se debe sobre todo a enfermedades asociadas y la toma de fármacos.

A esta situación se llega por múltiples causas, aunque se pueden agrupar en dos categorías, reversible e irreversible.

Xerostomía reversible

Se caracteriza por registrar actividad glandular residual, donde la secreción salival puede ser estimulada o regulada. Este tipo de efecto xerostomizante es producido por medicamentos, quimioterapéuticos, hábito tabáquico, etc.

Xerostomía irreversible

Existe daño irreparable a nivel glandular que impide su funcionamiento. Este cuadro clínico se puede encontrar en pacientes con diagnóstico de síndrome de Sjögren o pacientes con cáncer de cabeza y cuello que reciben como tratamiento grandes dosis de radiación.

En cualquier caso esta falta de humedad en la boca provoca dificultades para la masticación, la deglución, la fonación, y las alteraciones del gusto (disgeusia), boca pastosa al despertar, ardor de boca. La disminución de la saliva hace los tejidos blandos más susceptibles a la sequedad, enrojecimiento, irritación, presencia de grietas, facilitando el ataque de los microorganismos oportunistas. Esto a su vez favorece la inflamación de las mucosas (mucositis), inflamación de las encías (gingivitis), presencia de ulceraciones dolorosas e infecciones locales causadas por hongos como la candidiasis, fisuras en labios, halitosis. Con frecuencia está relacionada con faringitis, laringitis, dispepsia o estreñimiento. Los principales efectos de la disminución del flujo salival sobre el tejido dentario son el aumento de lesiones cariosas y la sensibilidad dental.

En pacientes con xerostomía portadores de prótesis dentales, el roce ocasiona erosiones sobre la mucosa bucal.

Tratamientos

Se basa inicialmente en tratar la enfermedad de base que provoca la xerostomía. En caso de ser una xerostomía irreversible, se recurre a diversos procedimientos:

  • Estímulos locales: se basan en estímulos mecánicos como aumento de la función masticatoria comiendo alimentos que requieran una masticación más enérgica como las zanahorias, ingerir sorbos de agua durante las comidas, mascar chicles sin azúcar. Los estímulos gustativos son alimentos ácidos-amargos que aumentan la salivación, aunque el beneficio obtenido es escaso.
  • Fármacos: destacan la pilocarpina, y otros fármacos parasimpáticomiméticos como la anetoletritiona, betanecol, carbacolina, neostigmina y distigmina.
  • Sustitutos salivales: son soluciones acuosoiónicas y de carboximetilcelulosa, con mucina, glucoproteínas y preparaciones con contenido enzimático, que imitan a la saliva.
  • La higiene oral es fundamental en el caso de padecer boca seca, se deben reforzar las técnicas de higiene bucal, mediante el uso de un cepillo dental con filamentos suaves, pastas dentales y colutorios específicos, geles humectantes, para ayudar a mantener la mucosa lubricada.
  • Además, se recomienda realizar revisiones periódicas al odontólogo.
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La pregunta que da título a este artículo puede parecer fácil de responder sin embargo la respuesta física a un determinado fármaco por parte de hombres y mujeres ha sido un tema que se ha obviado durante mucho tiempo en la Ciencia. Todos estaremos de acuerdo en afirmar que con gran probabilidad un fármaco no afectará por igual a un hombre o a una mujer, pero aún así, la Medicina actual apenas ha estudiado esas diferencias e incluso hasta hace muy poco tiempo ni siquiera se podían analizar.

Os voy a poner un ejemplo: hasta la década los años 90' las mujeres tenían prohibida la participación en ensayos clínicos en Estados Unidos. Sorprendente, ¿verdad?

Distintas hormonas, un metabolismo con las lógicas diferencias, mayor o menor resistencia a determinados fármacos y psicotrópicos son algunas de las características que hasta hace no mucho se pasaban por alto en la prescripción de medicamentos. Por ejemplo ahora sabemos gracias a diferentes estudios que las mujeres tienen más de un 50% de probabilidades que los hombres de sufrir efectos secundarios.

El año pasado, por fin, la FDA (Food and Drug Administration de EEUU) anunció por primera vez el desarrollo de pautas de dosificación específicas para cada sexo después de descubrir que un psicofármaco indicado para el insomnio resultaba ser el doble de potente en mujeres…

Así pues, en nuestro camino para administrar medicinas realmente eficaces, apenas estamos comenzando a estudiar y entender cuáles son las diferentes respuestas que cada sexo experimenta ante un mismo medicamento…

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En España las picaduras de insectos, por lo general, no entrañan riesgo para la salud más allá de las molestias mencionadas (que pueden durar entre unos minutos y varios días). Sin embargo, en algunas personas pueden originarse complicaciones por infección o alergia:



1. Celulitis infecciosa. Uno de los signos que debe ponernos en guardia es que la zona enrojecida de la picadura se extienda y presente aspecto endurecido y caliente. Si esto sucede, es importante permanecer alerta y acudir al médico ante la aparición de otros síntomas como fiebre, dolor muscular o vómitos. En casos graves, puede llegar a haber necrosis.

Tratamiento: Se trata de una infección producida por bacterias de la piel y debe ser tratada con antibióticos.

2. Alergia a picaduras de insectos. La alergia más frecuente es a la picadura de abeja o de avispa (a la de mosquitos no es muy común). En estos individuos se puede desarrollar una reacción anafiláctica que, en función de la gravedad, podría incluso desencadenar la muerte.

Tras la picadura, algunos de los signos que pueden hacernos sospechar de que una persona es alérgica son:

Enrojecimiento o sarpullido en algún punto del cuerpo distinto al de la picadura.
Hinchazón en la lengua, labios, ojos o el rostro.
Dificultad al tragar o al respirar (respiración jadeante, sibilancias, tos…).
Debilidad, mareo o sensación de desmayo.

Tratamiento: Es fundamental que las personas alérgicas a picaduras de insectos lleven siempre consigo sus autoinyectores de adrenalina (Jext, Altellus) especialmente en excursiones o salidas al campo.

Cómo tratar picaduras de insectos

1. Hielo: No, no se trata de un fármaco, sino de algo muy sencillo y al alcance de cualquier frigorífico. Ante una picadura que se antoje importante, el hielo, aplicado de forma inmediata, provoca vasoconstricción en los capilares sanguíneos y ejerce un efecto antiinflamatorio y anestésico.

2. Amoniaco: Según la ficha técnica del famoso “bolígrafo” que todos hemos usado alguna vez, el amoniaco puede modificar el pH de la piel aliviando el picor. La idea aceptada tradicionalmente es que el veneno de muchos insectos tiene carácter ácido y el pH básico del amoniaco es capaz de neutralizarlo. Esto tiene algunos inconvenientes, por ejemplo, que para ser efectivo, el amoniaco debe ser usado inmediatamente tras el picotazo. Una vez que el “veneno” se ha extendido, la “capacidad neutralizadora” disminuye. Además, la aplicación de amoniaco, aunque resulte eficaz en un principio, en muchos casos puede resultar insuficiente para atajar la posterior inflamación y el dolor de la picadura.

3. Antihistamínicos tópicos: Los antihistamínicos funcionan acoplándose a los receptores H1, a los que debe unirse la histamina que se libera gracias al veneno. Es decir, actúan como un “estorbo” puesto que cuando llega la histamina, los receptores ya están ocupados y no se desencadena el picor ni el enrojecimiento. Es una de las opciones más utilizadas, desde los ya vintage pero efectivos Fenergán o Polaramine en formato crema, hasta presentaciones en stick o roll-on como el Azarón o el Fenistil Además, los antihistamínicos en forma de crema suelen incorporar algún componente como la alantonía o el mentol para ayudar a la cicatrización o refrescar la piel.

4. Antihistamínicos orales: Ante reacciones anormales a las picaduras, como ronchas extensas o excesivo picor, pueden prescribirse antihistamínicos orales. Algunos de los más utilizados en niños son dexclorfenamina (Polaramine) o hidroxizina (Atarax) y en adultos, cetirizina (aunque, como vimos, existen otros muchos antihistamínicos, entre ellos algunos que no dan sueño).

5. Antiinflamatorios: Para reducir la inflamación y el dolor provocado por algunas picaduras pueden empelarse antiinflamatorios orales como el Ibuprofeno o el Naproxeno. En ocasiones se prescriben de forma conjunta con el antihistamínico oral.

6. Corticoides tópicos: Los corticoides son los más duros del barrio frente a las picaduras. Tienen acción antialérgica, antipruriginosa y antiinflamatoria. Deben ser prescritos por un médico y en ocasiones son la única alternativa efectiva para controlar la inflamación y enrojecimiento. Entre otros, se emplean la betametasona (Celestoderm, Diproderm) o sus combinaciones con acetónido de fluocinolona (Alergical).

Más información en el articulo original de http://boticariagarcia.com

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